domingo, 21 de agosto de 2016

Sector Prusia - Parque Nacional Volcan Irazú - Cartago

Intento fallido de llegar al Crater con Sofía y Agustín, el Sander. El bus nos dejó en el ex-sanatorio-tuberculario-carlos-durán.

Y ahí arrancó la caminata, pero pal lado que no llegaba al crater.
Deberíamos de haber llegado a onde dice Volcán Irazú, pero no.
No sucedió.

Si supo llegar a un sector de senderos caminables de unos pares de kilómetros, después de una empinada caminata de otros impares de kilómetros. Subimos hasta 2600 msnm.

Musho verde, pasamos las cosechas de papa, manzanilla, remolacha y zanagorias, entre aradores, cosechadores y el requete paisaje con la ciudad de Cartago ahí abajito que se veía entre las nubes, blancas blancas.

Y entre mates, frutas y charlas se nos jue el día, tuvimos la agradable sopresa de encontrarnos unas Amanitas, y nada, ando corta de palabras porque fueron cuatro días de mucho trabajo, horas extra, y servidumbre a la conchetada oligarca del país, pero bueno, las propinas son buenas y sirven para juntar la moneda para seguir moviendose entre estas maravillas.

Mañana reporto con nuevas expediciones.
Salutes,

martes, 16 de agosto de 2016

Centroamérica, puente de puentes

Esto que voy a escribir hoy tiene que ver con la información acerca de la Historia CentroAmericana 1, para el que le interesen las miradas locales acerca de la situación histórico-política-socioculutral de estos lados, entender un poco más allá de los paraísos turísticos que nos ofrecen.
El/la que no quiera saber de la historia de este tema, puede retirarse en este punto y aparte.

Hoy tuve la dicha de encontrar una feria de baratijas y ofertas de libros de la editorial de la Universidad, y a 200 colones, y a 0,36 centavos de dolar conseguí un anuario de investigadores de estudios centroamericanos, y estoy muy contenta con eso, porque: hay 16 publicaciones con data interesante de este país que estoy habitando y los de acá a la vueltita.
Así, qué: seguramente estos días, semanas, comparta entre las vivencias, resumenes de estas datas y los que gestan las datas, sus autores. Porque para míestá bueno entender de esto vió?

Porque la gente dice muchas-bastantes cosas, se rumorea: que El Salvador es peligroso, que Nicaragüa también, que cuidado que esto que lo otro, pero las mayorías de esas gentes desconoce que procesos políticos, hechos históricos y movidas populares acontecen por estos pequeños, pero no por eso poco importantes, países de la mitat del mundo. Y yo estoy queriendo indagar un poco en eso, desde las lenguas y palabras que los viven e investigan. Y en eso estamo´.

Del libró que compré, emergió Victor Hugo Acuña Ortega, de la mano de él salieron palabras, y juntas todas ellas, conformaron ideas y preguntas acerca del rol que juega CentroAmérica en los procesos de globalización y economía mundial.

Centro América: son los países (Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras y Guatemala), entre el Norte de América y el Sud de América qué, además de muchas otras cosas:


-¡Ocupan una región geoestratégica en el planeta?. SI.
Están entre los dos océanos más importantes, y son el puente entre América del Norte y del Sur.

-¿Giran droga de allá para allá? SI.
Mucha, sobre todo en las fronteras y zonas costeras.

-¿Es un espacio de migración idocumentada? También.

-Este puente tiene un interés clave para Estados Unidos y también para China, por el temita de los pasos interoceánicos.

Resumiendo: funciona en la actualidad como puente de otros, de los otros poderosos. Y sobre todo de los yankees, que usan este espacio como "patio de atrás de la casa" y establecieron cierto imperio informal, de "estados-clientes".

Al Victor Hugo, el tico, le preocupa que estos paises se estén autoconcibiendo en la actualidad como unidades autorreferenciales/"autocontenidas" en sí mismas (hubo momentos históricos de unidad fuerte), que no intentan concebirse desde ningún tipo de unidad regional, ni potenciar,se a partir de los intereses comunes, es decir, como un bloque económico/político.
Algo así como que lo pone triste que cada uno haga su historia con su bandera y la juega de lo que quiere y para donde quiere. Según su visión, hay una especie olvido del pasado compartido durante varios siglos.
Y alerta en su ponencia que no se están haciendo estudios históricos comparados y eso es lo que potencia la hegemonía y la reproducción de las versiones de la historia en los encuentros internaciones a partir de que visión? La de los nortes, Y en que lengua? En inglés.

La Patria Grande de SanMar y Bolivar es hasta por dónde?

PD: Y Belice.

lunes, 15 de agosto de 2016

Vivir en San José y un poco de la meseta central de Costa Rica

Entre cafetales. Ruta 1, 3 y 118, lluegúe en bus hasta Naranjo, provincia de Alajuela.
Hoy es el día de la madre, acá y parece que en otros países más también, costumbre heredada de España dicen, en dónde hoy celebran el día de la virgen.
La virgen, las madres y esas asociaciones estrechamente conservadoras que siguen existiendo por más que nos pese.
Machismo eclesiástico, que se observa en los cuerpos a simple vista, y acá por estos lugares más que en otros que supe conocer. O quizá es que estoy más atenta y observo secuencias que antes no. O viajar sola y ser mujer. O el acoso permanente en la calle, la prostitución infantil, y otros rumores y temores que acechan por estas latitudes. Realidades que a veces el turista prefiere dejar a un lado para disfrutar la belleza natural circundante. Qué es real, impactante, realmente estoy habitando en un país con la mayor biodiversidad del planeta y ya es incareteable, hay colibríes en pleno centro de San Jose, pájaro extraños que te invitan a conocerlos desde los cables de las luces, de las casas brotan flores y plantas solas, sin extrprotección necesaria para brotar y ser. Las condiciones climáticas que las invitan a reproducirse y copar cada espacio, cada casa, cada rinconcito.

Los ticxs son amables hasta para pedirte limosnas, es increible la cordialidad y predisposición, la cantidad de frases de amabilidad que usan por oración son cuasi extrahumanas. Me impacta la alegría en los recibimientos constantemente, volver a ver puertas abiertas en las calles, poca reja, frutas nuevas y amaneceres con elevaciones circundantes (y vivir sobre una de esas elevaciones), es algo que me trae la alegría de estos días acá, en San José más allá de estar en una ciudad, mi hábitat menos preferido.

Y cómo algunas imágenes valen más que mil palabras (?), acompaño esta introducción Costa Ricense con imágenes con palabras, qué sin no son mil valen un poco más que la imágen sola.

Ésta imagen poco artística pero informativa muestra el recorrido en cuestión:

Esto de acá abajo es un poco de Naranjo, tierra del café y los naranjales que un bien conquistador supo reconocer y acto seguido nombrar oficilamente, para generar identidad, seguramente sin ningún concenso con los Huetares que habitaban por allí (su cacique pre conquista: Garavito)


La joya arquitectónica de los españoles, ete aquí (Basílica de Nuestra Señora de las Piedades):


Alajuela es Alajuela, es la capital de la provincia de Alajuela, y sé poco (que se cultiva caña de azucar y café), el nombre también puesto por españoles, indios muertos por epidemias que trajeron, fundado por un obispo, y algunas otras regularidades colonizantes. Muy cerca de la ciudad está el volcán Poas, que por problemas técnicos de horarios no pude conocer pero ya conoceré a la brevedad. Y estas son 3 fotos, la típica, la de la flor de la plaza que combinaba con la típica, y la del héroe nacional nacido y criado en ella, Juan Santamaría, que perdió la vida en una batalla durante la "Guerra Nacional de Nicaragua" contra un yankee que se declaró presidente de Nicaragua por el 1800 para tomar control de un canal para navegar hasta California. Y a Juan también le redactaron y compusieron un hicno.

No había viento, imposible la flameada.
Y estas últimas son un homenaje ala efeméride del Dia de la Madre no virgen, una foto de Minerva y Alejandro que me devlvieron a dedo hasta la ciudad de San José. Y a también a los padres maternales o todos los humanos que cumplen roles de mamá no siéndolo biológicamente, como el señor con el carrito.

Y este es el colibrí céntrico, que nos acompañó con unos mates reencontreros con amigxs argentino ticoxs en la zapla.

La luna ya casi que va a estar llena en unos días, acá y allá seguramente también.

Fin del relato.


domingo, 7 de agosto de 2016

Dos años después, entre bananas.

Luego de dos años sabáticos de entradas bloggisticas, hago una aparición, quizá no fugaz, porque quiero compartir (no sé con quién, supongo con quién aparezca por acá), un material literario muy bonito y revelador de la historia de la United Fruit en CentroAmerica, a través de las palabras de un maestro tico: Carlos Luis Fallas (apodado Calufa).
Mi único acercamiento a las atrocidades llevadas a cabo por este tipo de compañías y seres monstruoso-capitalistas había sido el libro "Las venas abiertas..." del maestro ya invisible.

 Carlos no se considera escritor, pero escribe.
Vivió los hechos, y los relata.
Hubo una huelga bananera en 1934, no había Facebook.
Intenta exponer la verdad, gritar la tragedia, y publicó este libro.

Denuncia la explotación trabajadora, las atrocidades que cometen las multinacionales justíficandose con algún tipo de progreso. Da conocimiento de quienes luchan contra estos monopolios imperialistas, que hoy, casi 100 años después, siguen existiendo.
Los sufrimientos del pueblo costaricense y una de sus luchas contra el imperialismo yanqui...
MAMITA YUNAI, yunaited fruit.

Pura vida.

martes, 15 de julio de 2014

Sobre la poesía - Juan Gelman

Sobre la poesía
habría un par de cosas que decir/
que nadie lee mucho/
que esos nadie son pocos/
que todo el mundo está con el asunto de la crisis mundial/ y
con el asunto de comer cada día/se trata
de un asunto importante/recuerdo
cuando murió de hambre el tío juan/
decía que ni se acordaba de comer y que no había problema/
pero el problema fue después/
no había plata para el cajón/
 
y cuando finalmente pasó el camión municipal a llevárselo
el tío juan parecía un pajarito/
los de la municipalidad lo miraron con desprecio o desdén/
murmuraban
que siempre los están molestando/
que ellos eran hombres y enterraban hombres/y no
pajaritos como el tío juan/especialmente
porque el tío estuvo cantando pío-pío todo el viaje
hasta el crematorio municipal/
y a ellos les pareció un irrespeto y estaban muy ofendidos/
y cuando le daban un palmetazo para que se callara la boca/
el pío-pío volaba por la cabina del camión y ellos sentían que
les hacía pío-pío en la cabeza/el
tío juan era así/le gustaba cantar/
y no veía por qué la muerte era motivo para no cantar/
entró al horno cantando pío-pío/salieron sus cenizas y piaron un rato/
y los compañeros municipales se miraron los zapatos grises de vergüenza/pero
volviendo a la poesía/
los poetas ahora la pasan bastante mal/
nadie los lee mucho/esos nadie son pocos/
el oficio perdió prestigio/para un poeta es cada día más difícil
conseguir el amor de una muchacha/
ser candidato a presidente/que algún almacenero le fíe/
que un guerrero haga hazañas para que él las cante/
que un rey le pague cada verso con tres monedas de oro/
y nadie sabe si eso ocurre porque se terminaron
las muchachas/los almaceneros/los guerreros/los reyes/
o simplemente los poetas/
o pasaron las dos cosas y es inútil
romperse la cabeza pensando en la cuestión/
lo lindo es saber que uno puede cantar pío-pío
en las más raras circunstancias/
tío juan después de muerto/yo ahora
para que me quierás/

jueves, 26 de junio de 2014

El tornillo de la arandela - Capítulo 73 de Rayuela

Sí, pero quién nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette, saliendo de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes, del fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas, cómo haremos para lavarnos de su quemadura dulce que prosigue, que se aposenta para durar aliada al tiempo y al recuerdo, a las sustancias pegajosas que nos retienen de este lado, y que nos arderá dulcemente hasta calcinamos. Entonces es mejor pactar como los gatos y los musgos, trabar amistad inmediata con las porteras de roncas voces, con las criaturas pálidas y sufrientes que acechan en las ventanas jugando con una rama seca. Ardiendo así sin tregua, soportando la quemadura central que avanza como la madurez paulatina en el fruto, ser el pulso de una hoguera en esta maraña de piedra interminable, caminar por las noches de nuestra vida con la obediencia de la sangre en su circuito ciego.
Cuántas veces me pregunto si esto no es más que escritura, en un tiempo en que corremos al engaño entre ecuaciones infalibles y máquinas de conformismos. Pero preguntarse si sabremos encontrar el otro lado de la costumbre o si más vale dejarse llevar por su alegre cibernética, ¿no será otra vez literatura? Rebelión, conformismo, angustia, alimentos terrestres, todas las dicotomías: el Yin y el Yang, la contemplación o la Tatigkeit, avena arrollada o perdices faisandées, Lascaux o Mathieu, qué hamaca de palabras, qué dialéctica de bolsillo con tormentas en piyama y cataclismos de living room. El solo hecho de interrogarse sobre la posible elección vicia y enturbia lo elegible. Que sí, que no, que en ésta está… Parecería que una elección no puede ser dialéctica, que su planteo la empobrece, es decir la falsea, es decir la transforma en otra cosa. Entre el Yin y el Yang, ¿cuántos eones? Del sí al no, ¿cuántos quizá? Todo es escritura, es decir fábula. ¿Pero de qué nos sirve la verdad que tranquiliza al propietario honesto? Nuestra verdad posible tiene que ser invención, es decir escritura, literatura, pintura, escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas de este mundo. Los valores, turas, la santidad, una tura, la sociedad, una tura, el amor, pura tura, la belleza, tura de turas. 
En uno de sus libros, Morelli habla del napolitano que se pasó años sentado a la puerta de su casa mirando un tornillo en el suelo. Por la noche lo juntaba y lo ponía debajo del colchón. El tornillo fue primero risa, tomada de pelo, irritación comunal, junta de vecinos, signo de violación de los deberes cívicos, finalmente encogimiento de hombros, la paz, el tornillo fue la paz, nadie podía pasar por la calle sin mirar de reojo el tornillo y sentir que era la paz. El tipo murió de un síncope, y el tornillo desapareció apenas acudieron los vecinos. Uno de ellos lo guarda, quizá lo saca en secreto y lo mira, vuelve a guardarlo y se va a la fábrica sintiendo algo que no comprende, una oscura reprobación. Sólo se calma cuando saca el tornillo y lo mira, se queda mirándolo hasta que oye pasos y tiene que guardarlo presuroso. Morelli pensaba que el tornillo debía ser otra cosa, un dios o algo así. Solución demasiado fácil. Quizá el error estuviera en aceptar que ese objeto era un tornillo por el hecho de que tenía la forma de un tornillo. Picasso toma un auto de juguete y lo convierte en el mentón de un cinocéfalo. A lo mejor el napolitano era un idiota pero también pudo ser el inventor de un mundo. Del tornillo a un ojo, de un ojo a una estrella… ¿Por qué entregarse a la Gran Costumbre? Se puede elegir la tura, la invención, es decir el tornillo o el auto de juguete. Así es cómo París nos destruye despacio, deliciosamente, triturándonos entre flores viejas y manteles de papel con manchas de vino, con su fuego sin color que corre al anochecer saliendo de los portales carcomidos. Nos arde un fuego inventado, una incandescente tura, un artilugio de la raza, una ciudad que es el Gran Tornillo, la horrible aguja con su ojo nocturno por donde corre el hilo del Sena, máquina de torturas como puntillas, agonía en una jaula atestada de golondrinas enfurecidas. Ardemos en nuestra obra, fabuloso honor mortal, alto desafío del fénix. Nadie nos curará del fuego sordo, del fuego sin color que corre al anochecer por la rue de la Huchette. Incurables, perfectamente incurables, elegimos por tura el Gran Tornillo, nos inclinamos sobre él, entramos en él, volvemos a inventarlo cada día, a cada mancha de vino en el mantel, a cada beso del moho en las madrugadas de la Cour de Rohan, inventamos nuestro incendio, ardemos de dentro afuera, quizá eso sea la elección, quizá las palabras envuelvan esto como la servilleta el pan y dentro esté la fragancia, la harina esponjándose, el sí sin el no, o el no sin el sí, el día sin Manes, sin Ormuz o Arimán, de una vez por todas y en paz y basta.

Una arandela en la ciudad

Más de dos meses, casi 3, pueden ser 78 días o de un año mental, de sentirme arandela, o tornillo medio flojo.

Ya con el traje de engranaje formal de la maquinaria del sistema, en donde el tiempo para vivir no alcanza, porque la ley es vivir para trabajar.

Y, si no alcanza para vivir, menos para escribir, que es como vivir pero un poquito más.

No hay tiempo para producir notas mentales, ni mutar pensamientos en códigos verbales. Ni decir h.

Entonces, dejo citas representativas de las circunstancias:

"En esos años la ciudad no era el desastre irremediable que es ahora, pero ya estaba creciendo deforme, como un tumor maligno, agredida por una arquitectura demencial, mezcla de todos los estilos, palacetes de mármol italiano, ranchos tejanos, mansiones Tudor, rascacielos de acero, residencias en forma de buque, de mausoleo, de salón de té japonés, de cabaña alpina y de torta de novia con pastillaje de yeso. Me sentí aturdida." (Eva Luna, Isabel Allende).

"Así son las cosas en la ciudad, cada vez que crees saber la respuesta a una pregunta, descubres que la pregunta no tiene sentido" (El páis de las últimas cosas, Paul Auster)

"Hannah, cuando la ciudad te desgarre con demasiada vehemencia, piensa en los pinos inmensos que se elevan antes nosotros en las montañas nevadas, en el aire ligero que baña las alturas del mediodía."(Fragmento de carta de Heidegger a Hannah Arendt)




L A G R A S A D E L A S C A P I T A L E S Y D E L C A P I T A L